sábado 25/9/21
HITO INOLVIDABLE DEL HALCÓN DE FLORENCIO VARELA

Defensa y Justicia lleva siete años volando bien alto

  • El 9 de agosto de 2014, Defe puso su primer ladrillo en la Primera División y ya edificó más de 2.500 días de una nueva historia.
  • A partir de ahí, consolidó un crecimiento institucional, una identidad futbolística y dos títulos históricos en el plano internacional.
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Defensa y Justicia cumple siete años en la Primera División del fútbol argentino.

Defensa es de Primera. Un proyecto que se concretó a partir de un punto de inflexión en la promoción 2006, donde Defensa estuvo al borde del precipicio futbolístico (peleaba por no descender a la B Metropolitana). Tras el empate agónico, conservó la categoría y puso en marcha un nuevo motor. Desde aquel suceso, con sabor a proeza, todo cambió y comenzó a escribir páginas, pintadas de amarillo y verde, completas de aspiraciones.

El significante de ese mítico partido trajo un impacto positivo a futuro. Los procesos que vinieron después planificaron una serie de metas: hacerse fuertes en su casa, salir a ganar en todas las canchas, haciéndose respetar ante cualquier rival, y plantearse imposibles. Siempre con un eje, la consolidación de una idea de juego que acompaña un designio. Izando la bandera del “hambre de gloria” y el deseo de seguir creciendo, dejando atrás las malas y animándose a soñar. La regularidad llegó de la mano de todas esas premisas.

El molde lo fue acomodando con jugadores que estuvieron a la altura de las circunstancias, en cada uno de los desafíos. Si bien han sido planteles cortos, se convirtieron en piezas claves para obtener grandes resultados. A la eficacia se le sumó la identificación que lograron con la gente.

En la máxima categoría deslumbró con triunfos ante River y Boca, un subcampeonato en el 2019, y una proyección internacional que incluyó la clasificación a todas las copas, batacazos históricos en el Pascual Guerrero de Colombia frente al América de Cali, la hazaña en el Morumbi enfrentando a San Pablo y toda la gloria, en la remontada inolvidable en el estadio Mané Garrincha, batallando con el Palmeiras para adueñarse de la Recopa. Los mandatos de Hernán Crespo y Sebastián Beccacece le regalaron al club las dos primeras estrellas internacionales.

El arquitecto que hizo posible subir a Defensa y Justicia, a la élite del fútbol argentino, fue Diego Martín Cocca. En la película del ascenso del Halcón “Mi corazón resiste”, dirigida por Gustavo Lienhart (Periodista y autor del libro “Del Abismo a la gloria”), el entrenador afirmó que su meta en la institución era “aportar una idea de juego que sea marca registrada de Defensa y Justicia”. Condujo un plantel convencido con el objetivo de ascender. Dejó atrás la dura B Nacional y transformó en realidad una ilusión que perseguían los hinchas de varias generaciones. La luna de San Juan fue testigo de la fantasía varelense. El gol de Brian Fernández selló el pasaporte a la “A”. Inolvidable. 

La cita del debut en Primera tuvo lugar la noche del 9 de agosto del 2014 en el Tito Tomaghello. Tribunas colmadas y la expectativa a flor de piel. Florencio Varela, su pueblo, se vestía de gala. En ese encuentro, Defensa y Justicia cayó ante Racing, pero comenzó a dejar una huella indeleble que perdura hasta la actualidad, con más de 2500 días de una nueva historia, orgullo y gloria. 

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