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Hospital El Cruce: el despido de una histórica enfermera desató denuncias de maltrato y persecución laboral

ENTREVISTA AUDIO | Liliana Britos se desempeñó como enfermera del servicio de pediatría, una de las primeras trabajadoras que tuvo el Hospital de Alta Complejidad de Florencio Varela. Un pedido de licencia por enfermedad derivó en una persecución laboral y despido, denuncia la mujer. ¿Hay “listas negras”?.

Hospital El Cruce: el despido de una histórica enfermera desató denuncias de maltrato y persecución laboral
Liliana Gabriela Britos denuncia maltrato y persecución y que luego sufrió un despido a causa de una patología crónica, dijo.
Liliana Gabriela Britos denuncia maltrato y persecución y que luego sufrió un despido a causa de una patología crónica, dijo.

Liliana Gabriela Britos tiene 40 años (foto), es enfermera universitaria y tenía el legajo número seis dentro de la planta del Hospital El Cruce Néstor Kirchner de Alta Complejidad de Florencio Varela. Es una de las primeras trabajadoras del nosocomio inaugurado en 2007. Fue parte del equipo de profesionales que preparó la apertura del servicio de pediatría, el primero que tuvo el nosocomio.liliana

Liliana dejó de trabajar en la institución luego de recibir el telegrama que notificaba “la cancelación de su designación en la planta” de empleados permanentes, el 31 de julio de este año, por “no poder otorgarle tareas adecuadas” solicitadas por una Junta médica a raíz de una patología crónica que padece.  

“A mí no me permiten trabajar, me discriminan por tener una patología generada por el mismo trabajo. Me descartan. Se me va a ser muy difícil conseguir trabajo en estas condiciones físicas”, dijo Liliana Britos a #4Medios, que busca ser reincorporada a su puesto de laboral y ya recibe asesoría legal.

"FUE MUY FEO"

No fue un despido más para los trabajadores del Hospital. Fue la primera señal en contra después del abrazo al nosocomio para frenar el recorte presupuestario. Liliana perdió su trabajo luego de una serie de situaciones entre las que se cuenta solicitar una licencia médica por mareos constantes que le impedían realizar sus tareas con normalidad. “Fui despedida de la peor forma. A mí nadie me notificó, me enteré porque íbamos a cobrar un bono. Me fijé en el cajero y tenía depositada la indemnización, o pseudoindemnización porque falta dinero. Después a los 10 días me llegó una carta documento avisándome. La verdad que fue muy feo”, dijo a #4Medios.

SUFRIMIENTO

Liliana asegura que su despido decantó luego de distintos padecimientos. “Yo vengo sufriendo está situación desde hace dos años y medio: persecución laboral, maltrato y destrato. Esto empezó en 2016. Cuando vuelvo de mis vacaciones, después de que no pude trabajar para las fiestas de fin de año. Me llamaron de la jefatura de enfermería, más precisamente la licenciada Estela Mostajo, que querían hablar conmigo. Yo me presento ante ellos, y me faltaron el respeto, me dijeron que por no trabajar para las fiestas, como un castigo, me cambiaban de servicio. Que pasaba de pediatría al de adultos. Muy autoritariamente”, describió.

“Como no estaba notificada de manera formal, yo me presenté al servicio pediátrico. Estuve un mes así, hasta que agentes de seguridad me quisieron sacar, y mis compañeros se interpusieron”, detalló a este medio. A partir de ese momento – según relató Liliana- sufrió un fuerte estrés y fue derivada a un especialista en psiquiatría, a raíz de lo que ella consideró “persecución laboral”. “Yo tuve una crisis de llanto y angustia cuando me quisieron sacar con la seguridad y solicité carpeta psiquiátrica, estuve siete meses con esa licencia. El Hospital nunca se hizo cargo, hizo todo lo posible para que yo la pase mal”, dijo.

DIAGNÓSTICO

Ataques de pánico y controles psiquiátricos, se sumaron a más episodios de acoso y maltrato laboral, mientras padecía mareos y dolores cervicales, denunció. “Cuando retomé de esa licencia fui al servicio que ellos querían, el de adultos y tuve una recaída y volví a solicitar licencia”, dijo.

Luego de varios estudios y una resonancia magnética le fue diagnosticada una artrosis cervical, escoliosis cervical, hernia de disco cervical y diabetes nerviosa. Una Junta médica ordenada por las autoridades del Hospital El Cruce determinó “darle el alta con tareas adecuadas” a partir del diagnóstico, ya que “presenta una enfermedad crónica, irreversible y progresiva”, indicaron incluso en el telegrama de despido que le enviaron.

TAREAS ADECUADAS

Pero contrariamente a esa decisión, la Dirección de Enfermería del nosocomio la despidió por “no poder otorgarle tareas adecuadas” y Liliana fue desvinculada de la institución. “Yo hablé con el doctor Campodónico (ex director ejecutivo del hospital) pero me dijo que él iba a apoyar la decisión de la jefatura de Enfermería y que lo lamentaba. Ahora con la dirección nueva me llegó la carta documento y la pseudoindemnización, porque estuve 10 años de trabajo en el Hospital y me pagaron dos mangos y echaron a una persona con discapacidad”, señaló Liliana Britos.

TESTIGO

El telegrama de despido de Liliana Britos fue firmado por el doctor Gabriel González Villa Monte, director ejecutivo de El Cruce y los trabajadores acercaron el caso de la enfermera a #4Medios como una situación testigo de persecución laboral dentro del hospital. “Tenemos miedo. Sufrimos persecución y ahora también despidos. Están armando listas negras para perseguirnos”, dijeron sobre lo que pasa dentro del hospital a este medio. En este sentido, los mismos trabajadores prefirieron no dar a conocer sus nombres por temor a represalias, indicaron con preocupación.

CONGELAMIENTO

A todo esto, se le suma el temor por el congelamiento del presupuesto anual del hospital el Cruce para el 2019. El número final de la partida asignada para el funcionamiento debe estar cerrado en septiembre, teniendo en cuenta que desde el Ministerio de Salud de la Nación solicitaron la elaboración de un presupuesto igual al del año pasado sin sumas de inflación a la fecha. Esto puede implicar un presupuesto acotado e insolvente para la mantención anual del próximo año.

FALTANTES

Además, luego del abrazo solidario al Hospital del pasado 28 de junio, autoridades nacionales solo realizaron un pequeño desembolso para seguir funcionando como lo venía haciendo en 2017, pudo saber #4Medios. En este marco, las necesidades materiales y recursos descartables “siguen escaseando, como así también el agua potable”, para los pacientes indicaron los voceros consultados.

MENOS TURNOS E INCERTIDUMBRE POR AMI

“Desde el servicio de pediatría preparan las mamaderas con agua destilada para los pacientes y en la atención de turnos siguen bajando la cantidad de consultas como así también cirugías”, comentaron los empleados del hospital a #4Medios.

En tanto, sobre los consultorios de AMI, las autoridades aún no dieron garantías de su continuidad inmobiliaria, mientras que los trabajadores tercerizados siguen siendo despedidos: hay recortes de personal en las áreas de limpieza, mantenimiento y hasta en los pintores que realizan arreglos.

“Lamentablemente no vemos un panorama alentador y por tal motivo queremos visibilizar nuestra preocupación a toda la comunidad”, denunciaron ante #4Medios.