Estudiantes de 4° grado de la EP N° 21 de Bernal crearon un Aula de la Calma para la inclusión de niños y niñas con autismo
Con investigación, empatía y mucho trabajo en equipo, alumnos y alumnas de 4° grado de la Escuela Primaria N° 21 de Bernal impulsaron la creación del “Aula de la Calma Temple Grandin”, un espacio especialmente diseñado para acompañar a niños y niñas con autismo. La iniciativa será inaugurada este lunes 8 de junio y ya se convirtió en un ejemplo de inclusión educativa que busca trascender los límites de la institución.
BERNAL.– Estudiantes de 4° grado de la Escuela Primaria N° 21 “General José de San Martín”, ubicada en Avenida Dardo Rocha 802, Bernal, Quilmes, impulsan un proyecto que transformará a toda una comunidad educativa.
Guiados por las docentes Débora Ronconi y Natalia Azcona, los alumnos y alumnas, desarrollaron el “Aula de la Calma Temple Grandin”, un espacio pensado para la regulación emocional, la contención y la integración de alumnos con autismo. Todo fue posible con el acompañamiento y el apoyo de la directora del establecimiento Carolina Iaurito y la vice directora Romina Gioffre.
La inauguración oficial se realizará este lunes 8 de junio a las 9 de la mañana y contará con la participación de autoridades locales y de educación, familias y vecinos de Bernal.
Durante una entrevista realizada por Víctor Bravo, periodista de Cuatro Medios, en la biblioteca de la institución, los estudiantes compartieron con entusiasmo todo el proceso de trabajo que los llevó a concretar este proyecto que hoy es motivo de orgullo para toda la comunidad educativa.
Un proyecto creado por los chicos para ayudar a otros chicos
"Con este proyecto estudiamos sobre autismo. Y para ello creamos el Aula de la Calma", explicaron los estudiantes.
Con una claridad que emociona y un gran entusiasmo, los niños reflexionaron sobre la importancia de generar igualdad de oportunidades dentro de la escuela.
"No todos tienen las mismas herramientas, entonces deben ayudarse con otras cosas que están en este lugar".
También explicaron que el espacio fue pensado para que quienes lo necesiten puedan "regularse" y "tranquilizarse" cuando atraviesan situaciones de sobreestimulación o estrés.
El aula cuenta con juegos sensoriales, peluches, libros, materiales didácticos y diferentes recursos destinados a acompañar a estudiantes con autismo, promoviendo un entorno seguro y respetuoso.
¿Por qué se llama Aula de la Calma "Temple Grandin"?
Los propios estudiantes eligieron nombrar el espacio en homenaje a Temple Grandin, una de las referentes mundiales más importantes en materia de autismo y neurodiversidad.
Grandin es reconocida internacionalmente por haber compartido públicamente su experiencia como persona autista y por desarrollar herramientas que ayudan a comprender mejor las necesidades sensoriales de quienes forman parte del espectro. Entre sus creaciones más conocidas se encuentra la denominada "máquina de abrazos" o "hug machine", diseñada para brindar presión profunda y generar sensación de calma en personas con hipersensibilidad sensorial.
Los alumnos estudiaron su historia, sus aportes y encontraron en ella una fuente de inspiración para construir un espacio que promueva la empatía, el respeto y la inclusión.
Una obra construida por toda la comunidad
El Aula de la Calma no es solamente un proyecto escolar. También es el resultado del compromiso colectivo de docentes, familias y estudiantes.
Los chicos destacaron especialmente la participación de madres y padres, quienes colaboraron en la construcción del espacio, mientras que docentes y auxiliares trabajaron en la pintura, el acondicionamiento y las mejoras necesarias para que el aula resultara cómoda y funcional.
Incluso se realizaron trabajos de infraestructura, incluyendo la renovación del techo, para garantizar un ambiente confortable para quienes utilicen el lugar.
La ambientación fue cuidadosamente pensada con tonos azules y colores suaves que favorecen la tranquilidad y reducen los estímulos visuales intensos, generando un entorno amigable para estudiantes con necesidades sensoriales específicas.
Además, gran parte de los materiales utilizados surgieron del reciclado y del aporte solidario de las familias, quienes acercaron elementos para la elaboración de juegos y recursos didácticos.
"Lo que más nos gustó fue ayudar a otros"
Quizás el aspecto más valioso del proyecto sea el aprendizaje humano que dejó en sus protagonistas.
Durante la entrevista, los estudiantes coincidieron en que lo más importante fue comprender mejor a sus compañeros y generar herramientas concretas para acompañarlos.
"Lo que más nos gustó fue ayudar a otras personas", expresaron.
Esa mirada solidaria también los llevó a plantear un objetivo aún más ambicioso.
"Queremos presentar el proyecto al Honorable Concejo Deliberante para que más escuelas tengan estos lugares".
La propuesta refleja una visión que trasciende los límites de la institución y busca convertirse en una experiencia replicable en otras escuelas de Quilmes y de toda la región.
Camino a la Feria de Educación en la Universidad Nacional de Quilmes
El proyecto no termina con la inauguración.
Los estudiantes ya se preparan para presentar el Aula de la Calma en la próxima Feria de Educación, Arte, Ciencias y Tecnología, que se desarrollará el 30 de junio en la Universidad Nacional de Quilmes, donde compartirán su experiencia con otras comunidades educativas.
La iniciativa representa un ejemplo concreto de cómo la educación puede generar transformaciones reales cuando se combina investigación, empatía, participación comunitaria y compromiso social.
Una inauguración muy esperada en Bernal
Para la inauguración prevista para este lunes 8 de junio, la comunidad educativa cursó invitaciones a autoridades distritales y referentes de la comunidad, entre ellas la intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri.
La jornada promete convertirse en un momento especial para la Escuela Primaria N° 21 de Bernal, pero también para toda la comunidad quilmeña, que podrá conocer una experiencia educativa innovadora nacida del trabajo, la sensibilidad y el compromiso de un grupo de niños y niñas que decidió construir una escuela más inclusiva para todos.
El año pasado, aumnos de 4to grado de la misma escuela de Bernal lograron la remodelación de la Plaza Belén, y la convirtieron en un espacio inclusivo y accesible para personas ciegas.