Crisis comercial en Quilmes: el Paseo Rivadavia registra niveles récord de locales vacíos
La fisonomía del centro comercial de Quilmes atraviesa una profunda transformación debido a las dificultades económicas que afectan directamente al comercio minorista minorista.
El tradicional Paseo Comercial de la calle Rivadavia registra actualmente una cifra histórica de locales cerrados y persianas bajas, una situación que encendió las alarmas entre los propietarios de pequeñas y medianas empresas locales.
El fenómeno, visible a lo largo de las principales cuadras peatonales y sus calles aledañas, responde a una combinación de factores que asfixian la rentabilidad del sector: la caída sostenida del consumo masivo, el incremento en las tarifas de los servicios públicos y los elevados costos de renovación de los contratos de alquiler, que en muchos casos se vuelven insostenibles para los comerciantes independientes.
Récord de locales vacíos en Quilmes
Claudio Denovitzer, presidente del Paseo Comercial de Quilmes, fue entrevistado en el programa radial "Haro con Hache", y dijo que "hay una cantidad impresionante de locales vacíos. Lo mismo que vieron ustedes lo vemos nosotros varias veces por día. Debe ser récord o estar muy cerca del récord".
"Todos sabemos que estamos atravesando una crisis importante. Hay una retracción en las compras y todavía falta que algunos propietarios se ajusten a los valores actuales", señaló.
De acuerdo al comerciante, en algunas de las zonas más cotizadas del centro de Quilmes los alquileres pueden oscilar entre los 5.000 y 7.000 dólares mensuales para locales medianos y pequeños. Mientras que los locales de grandes superficies van entre los 10 mil y 20 mil dólares.
Se trata de valores pretendidos que resultan inaccesibles para la mayoría de las actividades comerciales.
Denovitzer opinió que sobre el avance del comercio electrónico y consideró que el fenómeno se suma a la compleja coyuntura económica, aunque dijo que "el e-commerce está creciendo y es un nuevo competidor. No se le puede atribuir todo a una sola causa. La crisis y los cambios en los hábitos de consumo influyen al mismo tiempo".
Factores que impulsan las persianas bajas en el centro quilmeño
La recesión económica en la región Sur del Gran Buenos Aires golpea con especial dureza a los rubros de indumentaria, calzado y electrodomésticos, sectores históricos del centro de la ciudad de Quilmes.
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Costos fijos en alza: Las renovaciones de alquileres bajo índices de actualización trimestrales o semestrales superan la capacidad de facturación actual de los negocios medianos.
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Retracción del consumo: Los vecinos priorizan gastos de primera necesidad, reduciendo las compras accesorias en el circuito comercial céntrico.
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Migración comercial: Algunos comerciantes optan por trasladar sus estructuras hacia modalidades de venta 100% digital o hacia locales ubicados en barrios periféricos, donde el valor del metro cuadrado es significativamente menor.
Esta acumulación de locales vacíos no solo afecta a los empresarios, sino que también repercute de manera directa en el empleo local, provocando reducciones de personal y limitando las oportunidades de inserción laboral para los jóvenes del distrito.
El impacto urbano y vecinal en la zona sur
Más allá del perjuicio económico estricto, la proliferación de vidrieras desocupadas genera consecuencias en el entorno urbano diario de Quilmes.
Los comerciantes que aún resisten señalan que las cuadras con múltiples persianas cerradas pierden atractivo visual, lo que reduce el flujo de peatones y potenciales compradores.
Asimismo, la falta de actividad comercial en determinados horarios repercute en la percepción de seguridad de las calles céntricas, transformando sectores que antes eran dinámicos en zonas de baja circulación tras el cierre del horario bancario.